Club de Remo Pedregalejo

LA BARCA DE JÁBEGA ES EL CENTRO Y EL ORIGEN DEL CLUB.

Se dice que esta embarcación por sus formas y rasgos peculiares es de origen fenicio, por su aspecto único en todo el litoral mediterráneo. En sus rasgos estructurales, sobresalen la alta roda y el espectacular codaste o roda de popa, rematada la primera por una especie de rodete, el caperol. Se concluye en proa con el pico o botalón a cuyo final se haya habitualmente una cabeza de serpiente, sujeta con el tajamar a la roda. Las maniquetas en las que se fija la beta del hierro, rezón o ancla, son cuatro, dos a cada lado de las bandas de corulla y proba (estribor y babor). Les da un aspecto de colmillos o cuernos a la barca. El número de remos es siempre impar; las que existen en la actualidad son de 7, aunque las había de 9, 11, 13 y más remos. Arquean de 2 a 3 toneladas, aunque las actuales varían entre los 800 y 1.150 kilos, y en torno a 500 las últimas construidas expresamente para regatear con materiales más ligeros y por tanto de menor peso. De ahí el lastrarlas cuando regatean juntas para igualarlas en peso. La eslora actual varía desde los 7 a los 9 metros, aproximadamente, sin contar el pico.

Para gobernarlas se usa un remo, espailla, a modo de timón, que se apoya en un saliente de madera con su tolete por la banda de corulla, el tragante. Al pie del  codaste se fija una argolla, el borondo, usado para amarrar a él un cabo, la cordela, para varar la embarcación, cuando no es jalada por la tripulación de jabegotes, o de manera conjunta. Además de la quilla que no sobresale del casco, posee dos carenas salientes con las que pueden varar en cualquier playa y mantenerse vertical sobre los parales, que son las tablas usadas para deslizar sobre ellas la barca. Descritas las partes más sobresalientes de la barca, también llarna la atención, su decoración de vivos colores. Destacando el gran óculo en sus amuras, signo evidente de ascendencia tan remota como el Udjat, ojo de Horus, protector y vigilante, que ya figuró en las proas de las embarcaciones egipcias.

Suelen también llevar pintadas imágenes, guirnaldas de flores… y siempre líneas de proa a popa.

Un dato más de su singularidad: a cada barca se le asigna un naipe de la baraja desde su botadura, que se usará para los sorteos de las calles en las regatas como antaño se usaba para determinar el orden de partida a las faenas de pesca, circunstancia esta como aquella considerada muy determinante.