Club de Remo Pedregalejo

Y ASÍ EMPEZÓ TODO: ESTA ES NUESTRA HISTORIA

Este club fue fundado oficialmente en 1998, aunque el grupo de jóvenes del Barrio de Pedregalejo que en aquellos días lo hicimos ya funcionábamos como tal, sin saberlo, 14 años antes.
Fue D. Julián Almoguera quien nos inculcó su amor por este deporte -más por el corazón en un comienzo que por el propio afán de hacer deporte- con la construcción de su primera barca de jábegas, la actual “Virgen del Carmen”. Cada mañana Julián, con la paciencia propia de un santo, aguantaba a este grupo de niños  impacientes  que rogaban constantemente que nos dejara sacar su barca para poder entrenar. Aunque teníamos entre 10 y 14 años algunos de nosotros, aprovechando nuestra altura, hasta fingíamos tener más edad para que no se notara que nos costaba mantener el peso de los remos.

Estos, que en su día fuimos niños, también fuimos creciendo, creciendo en la educación marinera y el amor por este arte, aquellos que nos conocen saben que en nuestra pasión hay mucho de respeto tanto por la historia como por la tradición malagueña que este tipo de embarcaciones representa. Como digo, estos jóvenes entonces, bien maduritos hoy decidimos comprar dos esqueletos de barcas que habían sido construidas en un curso que había organizado la Junta de Andalucía en el centro cívico de nuestra ciudad cuyo profesor fue Julián Almoguera. Al ser un curso organizado por la Junta no podíamos comprar los esqueletos como particulares, así que decidimos asociarnos, en parte por obligación, en parte por el deseo de hacer de este deporte algo más conocido y respetado, y así es como nace la Asociación de Remo y Pala de Pedregalejo, una asociación de amigos sin ánimo de lucro, y ya lo creo que lo era, en los inicios cada uno aportó de sus bolsillos todo aquello que pudo.

Y esta es la base de nuestro hoy en día gran club deportivo de Remo, gracias a esos dos esqueletos el primero de los cuales fue terminado por el abuelo de nuestro entonces presidente D. Pedro Millán Almoguera. Esa barca que despertó nuestros mejores sueños fue construida por D. Antonio Almoguera, al que le debemos su dedicación y por el cual lleva el nombre nuestra barca, la primera de “nuestras hijas”, La Almoguera.

El segundo de los esqueletos también tiene su historia. Sin dinero para poder terminarlo tuvimos la gran suerte que una productora de cine se interesara en él  para rodar una película y gracias a ellos y la supervisión de D. Jose Pedro González Martín como calafate, junto con el grupo de carpintería de la propia productora, terminaron la segunda barca, “La Traya” que tantas y tantas alegrías nos ha dado con sus triunfos.

Y por fin llegaron las ayudas, la Obra Social de Unicaja subvencionó parte de la construcción de una tercera barca de jábegas “La Cordela” que fue construida por D. Jose Pedro González Martín con la inestimable ayuda de D.  Rafael Sánchez Rubio. Esta barca se hizo posible bajo el mandato de nuestro segundo presidente D. Alberto Delgado Martín.

Y así poco a poco hemos ido creciendo y cada uno de los presidentes que hasta hoy han pasado han dejado una huella imborrable en nosotros y en nuestro club. D. Ignacio Miguel Castro “El Pipa”, el presidente de los sentimientos, cuantas camisetas rotas, cuantas horas sentados alrededor del fuego recordando cada segundo de la regata, cuantas lágrimas de emoción… gracias a personas como él el deporte del remo en barcas de jábega siempre será mucho más que un deporte y a lo mejor esto sólo lo sabremos entender unos pocos. D. Francisco Javier Ramírez, a quién le debemos nuestro actual gimnasio y que ha luchado tanto por aumentar el número de socios que hoy en día formamos esta gran familia o D. David Soto, actual presidente, que ha apostado por las mujeres y ha conseguido que en la actualidad tengamos nuestra primera tripulación plenamente femenina que con gran entusiasmo salen a entrenar todos los sábados luchando con las inclemencias del tiempo.

Hoy somos muchos los que podemos presumir  de tener una flota de 3 barcas de jábegas, una chalana cedida por uno de los socios para mantener su esencia marinera, unas cuantas piraguas y un gimnasio para ofrecer a nuestros asociados, muchos de ellos chavales de nuestro barrio, la posibilidad de practicar deporte y aprender un trocito de la historia de nuestra tierra, de nuestra playa.

 
Juan Carlos Alcaide